miércoles, 8 de abril de 2020

Mascarilla o no mascarilla, he ahí el dilema

Saludos a todos, inicio esta entrada parafraseando la famosa frase de monólogo del personaje Hamlet en la obra que lleva el mismo nombre escrita por Shakespeare allá por el año 1603. 
Es que en estos días, el uso o no de mascarilla (tapaboca, barbijo,cubreboca) se ha convertido en una discusión que ha dividido a la opinión científica, y ha trascendido al plano político sobre la conveniencia o no del uso de este elemento. 
Mi intención, no es compartir información técnica que avale o no su uso sino mas bien, traer a colación las reseñas que se han escrito hasta hoy respecto a tan "polémico" artilugio. 

Mitos y verdades: ¿se pueden desinfectar las mascarillas de ...


Autoridades y científicos debaten sobre las mascarillas y el coronavirus: ¿hay que usarlas o no? (Infobae, 31 de marzo 2020)


"A medida que los casos de COVID-19 aumentan en el mundo, la demanda de barbijos aumentó en Estados Unidos, Europa y América Latina, pero no solamente por las compras de los servicios médicos: el público en general comenzó a adquirirlos. “En serio, gente: ¡DEJEN DE COMPRAR MASCARILLAS!”, tuiteó el titular de Salud Pública estadounidense, Jerome Adams."

“Falsa sensación de seguridad” o “auxiliar en la prevención” (Infobae, 01 de abril del 2020)

"Ante la confusión, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, volvió a asegurar que el empleo de los barbijos no beneficia ante la propagación del virus: “No sirven las mascarillas para protegerse si soy susceptible y quiero tener una defensa contra que me caigan las partículas contagiantes de secreciones respiratorias".


“¡Dejen de comprar mascarillas!” o “mascarillas para todos”: cómo cambió el criterio en EEUU (Infobae, 03 de abril del 2020)

Robert Redfield dijo a NPR que la agencia analizaba si convenía que la gente sumase el uso de una mascarilla, quirúrgica o de tela, a los hábitos de prevención de la pandemia:"Estamos estudiando los datos y ahora mismo revisamos activamente la cuestión de si [usar barbijo] va a contribuir”.

La OMS pide que sólo usen mascarillas las personas que las necesiten  (La Vanguardia 04-04-2020)
"La OMS recomienda el uso de mascarillas a personas que tienen una infección respiratoria porque reducen el riesgo de contagio a otras personas. Las recomienda también a quienes cuidan de personas con una infección respiratoria. Pero no las aconseja para llevar por la calle, ni en comercios, ni en lugares de trabajo, incluso en zonas donde hay transmisión comunitaria del coronavirus SARS-CoV-2."


Científicos insisten en la necesidad del uso de máscaras como medida complementaria al aislamiento (Infobae, 05 de abril del 2020)

"En la misma línea, George Gao, director general del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), consultado en una entrevista con la revista Science acerca de qué errores estaban cometiendo otros países, fue contundente: “El gran error en los Estados Unidos y Europa, en mi opinión, es que las personas no usan máscaras."


El mundo se pone la mascarilla (El País 03 de abril del 2020)

"La OMS y países como España estudian seguir el ejemplo asiático y recomendar el uso de protección a toda la ciudadanía, como ha hecho este viernes EE UU, ante el contagio asintomático del virus."

Coronavirus y el uso de barbijos: qué países obligan a llevar mascarillas (Clarín, 07 de abril del 2020)

"¿Debe la población en general usar barbijos cuando sale de casa? Olvidando que ahora mismo muy pocos países tendrían la capacidad de proveer de barbijos a toda su población, los gobiernos europeos dan recomendaciones distintas y hasta contradictorias. En América Latina, algunos han incrementado sus medidas de seguridad, como el uso obligatorio de las mascarillas. Y en Wuhan, China, donde empezó todo, el fin de la cuarentena obliga al uso de barbijos. Conclusión: más desorden que orden."



Qué carillas están las mascarillas!

"Las epidemias han tenido más influencia que los gobiernos en el devenir de nuestra historia." George Bernard Shaw.

martes, 7 de abril de 2020

Charles de Lorme y la máscara de la peste


Los médicos 


Charles de Lorme fue un médico francés que ejerció en varias regiones de Europa durante el siglo XVII. Charles era hijo de Jean Delorme (profesor de la Universidad de Montpellier), quien fue el médico principal de Marie de 'Medici. Charles fue el médico personal de varios miembros de la familia real de la Casa de los Medici desde 1610 hasta 1650. Fue el médico principal de Louis the Justo después de que su padre se retiró y, además, se convirtió en el médico principal del hermano del rey Gastón, duque de Orleans. a partir de 1629. Charles fue el médico jefe de tres reyes franceses, Enrique IV, Luis XIII y Luis XIV.

Charles de Lorme y al igual que muchos más fueron conocidos como los "médicos de la peste", los cuales eran encargados de tratar a los pacientes según su acuerdo y eran conocidos como médicos municipales o comunitarios. En Francia y los Países Bajos los médicos de la peste negra muchas veces no tenían ningún entrenamiento formal como médicos y eran conocidos como "empíricos". En un caso, uno de estos doctores había sido vendedor de frutas antes de dedicarse a la medicina.
En algunos casos, los médicos de la peste eran tan valiosos que cuando Barcelona envió a dos a Tortosa en 1650, estos fueron capturados por criminales cuando se encontraban en camino y exigieron un rescate. La ciudad de Barcelona pagó por su liberación.​ La ciudad de Orvieto contrató a Matte fu Angelo en 1348 por cuatro veces la tasa normal de un doctor por 50 florines por año. El Papa Clemente VI contrató a varios médicos de la peste durante la Peste Negra.​ Ellos tenían que atender a la gente enferma de Aviñón. De los dieciocho médicos en Venecia, solo quedaba uno para 1348: cinco habían muerto de la peste, y doce habían desaparecido y puede que se hayan escapado.






El traje


A Charles de Lorme se le atribuye la creación de este atuendo el cual fue usado en los siglos XVII y XVIII por y las máscaras en particular eran diseñadas para protegerlos del aire podrido, el cual (según la teoría miasmática de la enfermedad) era visto como la causa de la infección.



Las especificaciones del traje eran las siguientes:


"La nariz era de medio pie de longitud, con la forma de un pico, rellena de perfume con sólo dos agujeros, uno en cada lado, próximos a los orificios nasales, pero que bastaban para respirar, cargando con el aire que uno inhalaba, la impresión de las drogas contenidas en el extremo del pico. Bajo el abrigo vestimos botas hechas de cuero marroquí (cuero de cabra), pantalones de piel fina que están amarrados desde el frente a dichas botas y una blusa de piel fina y manga corta, cuyo extremo inferior se introduce en los pantalones. El sombrero y los guantes también están hechos de la misma piel... con lentes sobre los ojos."

Algunas de las sustancias aromáticas que se usaban dentro de la máscara fueron ámbar gris, hojas de menta, estoraque, mirra, láudano, pétalos de rosa, alcanfor y clavo de olor.​ Esto se pensaba servía de protección para el médico del mal aire miásmico.​ La paja servía como filtro para el "mal aire". Se utilizaba un bastón de madera para ayudar con el examen de los pacientes sin tener que tocarlos, además de ser utilizado como herramienta para el arrepentimiento de pecados; muchos creían que la peste era un castigo de Dios y pedían ser golpeados como parte de su arrepentimiento.



An Authentic 16th Century Plague Doctor Mask Preserved And On ...

lunes, 6 de abril de 2020

Los médicos y las "pestes"

Saludos a todos, en esta ocasión les traigo a consideración algunos datos interesantes sobre la actitud que tuvieron los médicos a lo largo de la historia y creo que al igual que yo, ustedes también se van a sorprender.... para reflexionar

  • Galeno, el principal estudioso de la pandemia, describió que los síntomas de la peste antonina comenzaban con "exantemas de color negro o violáceo oscuro que después de un par de días se secan y desprenden del cuerpo, pústulas ulcerosas en todo el cuerpo, diarrea, fiebre y sentimiento de calentamiento interno por parte de los afectados, en algunos casos se presenta sangre en las deposiciones del infectado, pérdida de la voz y tos con sangre debido a llagas que aparecen en la cara y sectores cercanos, entre el noveno día de la aparición de los exantemas y el décimo segundo, la enfermedad se manifiesta con mayor violencia y es donde se produce la mayor tasa de mortalidad". Sin embargo, durante la peste antonina, entre los años 165 y 180 d. C., el mismísimo y venerable Galeno, uno de los médicos más famosos de la historia, huyó de Roma…..
La peste Antonina: una peste global en el siglo II d.C

  • Venecia en el año 1382 aprobó una ley que les prohibía a los doctores escapar en tiempo de plagas.


Visitamos dos megalópolis de hace 1.000 años? Constantinopla y ...


  • En 1847, la Asociación Médica Estadounidense abordó el asunto en su primer Código de Ética Médica. “Cuando una plaga prevalece”, dice el código, es deber de los médicos “hacer frente al peligro y seguir con sus labores para el alivio del sufrimiento, incluso a costa de sus propias vidas”, ya que en 1793 durante una epidemia de fiebre amarilla en Filadelfia, muchos doctores distinguidos huyeron de la ciudad. 

Quien Era la Voz de la Medicina Occidental Fue un Fraude en Sí ...
  • En 1986, el Colegio Americano de Médicos y la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos sintieron la obligación de emitir una declaración conjunta en la que mencionaron que el personal sanitario debía brindar atención a los enfermos, “a pesar del riesgo de contraer la enfermedad de algún paciente”. No obstante, en 1995, los trabajadores de la salud abandonaron a pacientes durante una epidemia de ébola en la República Democrática del Congo. Y en un brote de SRAG en Toronto en 1997, en el cual casi la mitad de los infectados fueron profesionales de la salud, buena parte del personal sanitario se rehusó a ir a sus trabajos. 




¿Hasta dónde llega la obligación de tratar a los pacientes durante una epidemia viral, en particular durante una en la que los profesionales de la salud se están infectando y hay escasez de equipo de protección para el personal?

















Tomado de:
En una pandemia, ¿los médicos todavía tienen la obligación de tratar a los pacientes? New York Times, 05 de abril del 2020.

PLAGAS EN EL IMPERIO ROMANO: La peste antonina y el hito de Galeno: ¿las plagas acabaron con el Imperio romano?El Confidencial, 26 de marzo del 2020. 


sábado, 4 de abril de 2020

El tamaño si importa...

Buenas noches a todos 
Aunque el título sea sugestivo y suene a contenido explícito, en realidad me estoy refiriendo al "ponderado" coronavirus. 
En esta ocasión hago una pausa de los temas históricos para compartirles una nota publicada en el New York Times y reproducida por el periódico digital INFOBAE el día Sábado 04 de abril del 2020. 
Este artículo  trae información de gran importancia para la población en general y de manera singular a los que nos dedicamos al quehacer médico. Por este motivo, me permito transcribir el reportaje en cuestión y ponerlo a su consideración. 


"Las infecciones de coronavirus con altas cargas virales deben resultarnos más preocupantes"

Autor: Por Joshua D. Rabinowitz y Caroline R. Bartman

"Li Wenliang, el médico en China que advirtió sobre el nuevo coronavirus, murió a causa del virus en febrero, a los 34 años. Su muerte fue impactante no solo por su papel al dar a
conocer la epidemia emergente, sino también debido a su edad, pues los jóvenes no tienen un gran riesgo de morir por COVID-19.
¿Es posible que Li muriera porque, como médico que pasaba mucho tiempo cerca de pacientes enfermos graves que habían contraído el COVID-19, se infectó con una carga tan alta?
Un grupo de académicos chinos pide libertad de expresión tras la ...
Después de todo, aunque fue uno de los primeros médicos jóvenes que murió tras estar expuesto de cerca y con frecuencia al virus, desafortunadamente no fue el último.
La importancia de la carga viral está siendo ignorada en el diálogo del coronavirus. Como con cualquier otro veneno, los virus generalmente son más peligrosos en grandes cantidades. Las pequeñas exposiciones iniciales suelen llevar a infecciones ligeras o asintomáticas, mientras que dosis más grandes pueden ser letales.
Desde una perspectiva de políticas, debemos considerar que quizá no todas las exposiciones al coronavirus son las mismas. Entrar a un edificio donde alguna vez estuvo una persona infectada de coronavirus no es tan peligroso como sentarse al lado de esa persona infectada durante un trayecto de una hora en tren.
Eso podría parecer evidente, pero muchas personas no están haciendo esa distinción. Debemos enfocarnos más en evitar las infecciones con grandes cargas virales.
Tanto las cantidades grandes como pequeñas del virus pueden reproducirse dentro de nuestras células y provocar enfermedad grave en las personas vulnerables, como las inmunocomprometidas. Sin embargo, en las personas sanas, el sistema inmunitario responde en cuanto percibe un virus que crece adentro. La recuperación depende de lo que sea más veloz: la propagación viral o la activación inmunitaria.
Los expertos en virus saben que la carga viral afecta en cuán grave será la enfermedad. En los laboratorios, los ratones que reciben una carga viral baja, la eliminan y se recuperan, mientras que el mismo virus en una carga más alta termina por matarlos. Se ha observado sensibilidad a la carga viral en todas las infecciones virales agudas comunes que se han estudiado en animales de laboratorio, incluyendo los coronavirus".
"Los seres humanos también muestran una sensibilidad a la carga viral. Hay voluntarios que han permitido exponerse a dosis bajas o altas de virus relativamente benignos que provocan resfriados o diarrea. Quienes reciben dosis bajas rara vez han desarrollado señales visibles de la infección, mientras que quienes reciben dosis altas generalmente sufren infecciones y síntomas más graves.
Sería poco ético manipular las cargas virales de manera experimental en los humanos para el estudio de un patógeno tan grave como el coronavirus, pero hay pruebas de que el tamaño de la carga también es importante en el coronavirus humano. Por ejemplo, durante el brote de SARS en 2003 en Hong Kong, un paciente infectó a muchos otros que vivían en la misma unidad de apartamentos, por lo que murieron diecinueve personas. Se cree que la propagación de la infección fue causada por partículas virales en el aire que se esparcieron por toda la unidad desde el edificio donde se encontraba el apartamento del primer paciente. Como resultado de una mayor exposición viral, los vecinos que vivían en el mismo edificio no solo se infectaron con más frecuencia, sino que también tuvieron más probabilidades de morir. En contraste, los vecinos más alejados, aún infectados, sufrieron menos.
Las infecciones con bajas cargas incluso pueden ayudar a activar el sistema inmunitario, pues lo protegen de exposiciones con cargas más altas en el futuro. Antes de la invención de las vacunas, los médicos con frecuencia infectaban a personas sanas de manera intencional con fluido de pústulas de sarampión. Las infecciones con baja carga resultantes eran desagradables, pero generalmente podían sobrevivir, y eso evitaba peores infecciones cuando esas personas estuvieran expuestas más tarde a cantidades descontroladas de sarampión.
A pesar de la evidencia de la importancia de la carga viral, muchos de los modelos epidemiológicos que se usan para fundamentar las políticas durante esta pandemia la han ignorado. Eso es un error.
La gente debe tener mucho cuidado con las exposiciones a cargas virales altas, que con más probabilidad pueden ocurrir durante interacciones cercanas con una persona infectada — como en reuniones para tomar café, bares concurridos o al visitar a la abuela en su habitación—, y con tocarse el rostro después de estar en contacto con grandes cantidades de virus. Las interacciones con personas infectadas son más peligrosas en espacios cerrados y a poca distancia, y la dosis aumenta con el tiempo de exposición. Las interacciones rápidas que no cumplen con la regla de mantener 2 metros entre ambas personas, como al pagarle a un cajero en el supermercado, deben ser breves, y hay que procurar estar a 2 metros durante solo seis segundos”.
4 pandemias mundiales antes del coronavirus - Duna 89.7 | Duna 89.7
Debido a que la carga importa, el personal médico enfrenta un riesgo extremo, pues lidian con los pacientes más enfermos y con las cargas virales más altas. Debemos dar prioridad al suministro de equipo de protección para ellos.
Para todos los demás, se vuelve más importante el distanciamiento social, usar cubrebocas y la buena higiene, pues estas prácticas no solo disminuyen la propagación infecciosa, sino que también disminuyen la carga y, por lo tanto, la letalidad de las infecciones que ocurren. Aunque evitar la propagación viral es un bien social, evitar las infecciones con cargas altas es un imperativo personal, incluso para los jóvenes sanos.
Al mismo tiempo, debemos evitar las reacciones exageradas de pánico a las exposiciones en dosis bajas. La ropa y los empaques de los alimentos que han estado expuestos a una persona infectada parecen representar un riesgo bajo. Las personas sanas que están juntas en un supermercado o una oficina experimentan un riesgo tolerable, siempre y cuando tomen precauciones como usar mascarillas quirúrgicas y distanciarse de las personas."
"Un confinamiento total de la sociedad es la manera más eficaz de detener la propagación del virus, pero es una medida costosa tanto en términos económicos como psicológicos. Cuando la sociedad vuelva a la normalidad, las medidas de reducción de riesgos como mantener el espacio personal y lavarse las manos serán esenciales para reducir las infecciones con altas cargas virales. Los lugares de alto riesgo para la exposición en cargas altas, por ejemplo los estadios y los recintos de convenciones, deben permanecer cerrados. Los servicios esenciales pero riesgosos, como el transporte público, deben seguir operando, pero las personas deben tomar medidas de seguridad como usar cubrebocas, mantener su distancia y jamás viajar si tienen fiebre.
Ahora es el momento de quedarse en casa. Esperemos que sea un periodo breve. Cuando comencemos a salir de nuevo, hagámoslo con conciencia, ahora que conocemos la importancia de la carga viral."

viernes, 3 de abril de 2020

Historia de las epidemias en el Ecuador. Parte 2

Tomado de: Grandes Enfermedades que asolaron a Quito y Guayaquil durante el
siglo XVIII y el rol de la Iglesia frente a este problema. Autor Germán Rodas. Quito, mayo de 2002

continuación....

Características generales del proceso salud- enfermedad en Guayaquil

"La parte occidental de la provincia de Guayaquil estaba compuesta por la zona de la Costa o de la Punta de Santa Elena, con cinco pueblos: La Punta, Chanduy, Colonche, Chongón y el Morro, que hasta fines del siglo XVIII fueron pueblos con 95% de indios,73 dedicados a faenas agrícolas o tareas vinculadas al aprovisionamiento del puerto lo cual les permitía abastecer la ciudad de Guayaquil."
"En 1709, la ciudad de Guayaquil con más de una milla y media de largo, y se encontraba dividida en la ciudad vieja y en la ciudad nueva. La ciudad vieja se encontraba unida a la ciudad nueva por un puente de madera por el que circulaba la gente a pie. Por entonces la ciudad contaba con cinco iglesias y cerca de 2.000 habitantes."

Historia de Guayaquil - Wikipedia, la enciclopedia libre

Frecuentes problemas de la ciudad
"Uno de los problemas por los cuales atravesaba la ciudad fue el mal tiempo y los efectos del invierno, trayendo consigo el brote de plagas producidas por la putrefacción de aguas estancadas y la existencia de pantanos. Estas plagas no fueron solo de mosquitos, sino también de ratones, sapos, alacranes, víboras, culebras, y lagartos propios de la zona."
"La gente padecía de “cuartanas” y “tercianas” (nombre utilizado para cierto tipo de fiebres) que llegaron a ser mortales porque hasta entonces se desconocía el uso de la quina. Otros habitantes sufrían, además, un tipo de calenturas causadas por la ingestión de ciertas frutas de la montaña."

Posibles formas de transmisión de enfermedades en Guayaquil.
"La picadura o mordedura de insectos, roedores o reptiles, frecuentemente produjeron “calenturas”, o las denominadas “fiebres de contagio”. El caso de los roedores fue de interés público, pues transmitían enfermedades que en la ciudad pronto adquirían el carácter de epidemias o pestes, toda vez que dichos roedores se constituían en portadores de pulgas y niguas."
"Un segundo elemento, relacionado con el anterior, es crucial: el uso de aguas malas, putrefactas o contaminadas del río cercano a la ciudad o de algunas pozas o pantanos, que provocaron el aparecimiento de enfermedades permanentes con daños intestinales, constituyéndose así en fuentes de contagios a nivel de toda la población."
"En tercer lugar tenemos el que las enfermedades aparecían como elementos de contagio amplio. Aquello devenía gracias a la migración de personas (y de productos o mercancías) entre una ciudad y otra. Al parecer, esta fue una de las fuentes de frecuente contagio no solo de enfermedades de corta duración como gripes, sino también de enfermedades con carácter epidémico como las viruelas, el sarampión".

Curanderos y hechiceros en Guayaquil
"Desde temprano en la Colonia se detectó 4 clases de “ministros” que se “entretenían” en las prácticas y supersticiones indígenas de las cuales participaba la población. Entre ellos se encontraban los hechiceros quienes habían logrado el reconocimiento entre los indios como sujetos que ayudaban en la curación de las enfermedades porque eran capaces de ponerlas, quitarlas y levantar los castigos de la naturaleza."
"Por otra parte, en esta línea de información, debemos anotar la existencia de unos 14 curanderos que se acreditaron abiertamente en dicho oficio en la costa ecuatoriana durante el siglo XVIII. Este oficio fue particular de las áreas rurales y de la población indígena y cumplió una función adicional importante: el traspaso de conocimientos ancestrales indígenas."
"La existencia de las enfermedades generalmente se creía que llegaban a las personas “por medio de brujería”. Entre estas enfermedades nos referimos a las siguientes: las calenturas, el tabardillo, las sarnas, “el mal de madre” que pudo ser la muerte después del parto, las picaduras de culebras, la barriga hinchada o con bultos en ella y la vista dañada. Todas estas enfermedades, así como otras, fueron tratadas por los curanderos."

-Los médicos...
"Desde finales del siglo XVII, ya se había detectado en Guayaquil la presencia de varios curanderos, pero ellos ya venían actuando permanentemente, incluso solicitaban permisos para cuidar y curar a los enfermos que se encontraban en la ciudad. Sin embargo, también hubo el reconocimiento de varios médicos, tres de los cuales estuvieron radicados en Guayaquil y habían cumplido con las exigencias de Cabildo. Se trataba de Alonso Preciado de Heredia, Francisco Ramos y Pedro Iturrain."
"Los cirujanos también solicitaban ser examinados de médicos, puesto que a menudo ellos tenían que hacer “evacuaciones” (sangrías, jarabes, purgas para evacuar). De tal manera los cirujanos incluso hacían cierto tipo de intervenciones quirúrgicas mientras que los médicos generalmente fueron los que recetaban algún tipo de purgante para los enfermos."
"Hacia 1757, señala Paredes Borja, fue muy común encontrar médicos practicando autopsias en los cadáveres de pacientes sobre los cuerpos de los enfermos hallados muertos. Sin embargo, esta no solo era práctica de médicos, sino también de curanderos, por lo cual el cabildo exigía que dicha actividad la realicen solamente médicos titulados en presencia de un supervisor del protomedicato".

Un siglo xviii quack Fop Wonderdokter 'De' con texto en holandés ...

-Los hospitales...
"El 8 de marzo de 1741, el procurador general don Juan de Robles Alfonso dirigió una solicitud de los señores Jueces Oficiales Reales de Guayaquil para que emitieran su juicio acerca del estado y condición en que se encontraba el Hospital de Santa Catalina Virgen y Mártir de esa ciudad. La visita pudo constatar que en el hospital se encontraban todos sus “camarotitos”, o habitaciones, ocupados de enfermos con varios “accidentes”.
El informe concluyó lo siguiente: "El piso se encontraba lleno de enfermos acostados y sus camas eran solamente unos cueros tendidos. Los enfermos recibían el sol por todos lados y los enfermos sufrían “accidentes varios”. Además los guardias anotaron que la fetidez infestaba a todos, siendo el número de enfermos cuantioso y los salones reducidos. De tal manera que los guardias certificaron, además, que la asistencia era escasa en todo y que incluso había muchas mujeres enfermas.".
"Entre los medicamentos con los que comúnmente se dotaba a las boticas podemos citar: aceites de linaza, laurel, ajenjos, castorio, higuerilla, mangle, almendras, nabo; almizcles, almáciga, alquitira, alcanfor, aguardiente, ámbar, anís, azafrán, azúcar, bayas de laurel, canela, caña féstula, cardenillo, cebada, ceras, emplastos de meliloto, higos, conservas de duraznos, membrillos, flores de azahar, romero, mantecas de cacao y de cerdo, láudano, polvos, piedras, etc. Así también se encontraban los llamados “bolos”, “sinapismos”, “edenemas” y “lamedores”.

-Enfermedades que azolaron a la ciudad de Guayaquil

año 1708. Viruela. Mortandad de 10-12 personas al día
año 1709. Fiebre desconocida

año 1740. Vómito prieto (producido por la fiebre amarilla)
año 1743. Fiebre amarilla

año 1749. Peste
año 1776. Desconocida
año 1785. Sarampión y Viruela

"En el caso de la viruela y el sarampión estas enfermedades parecen haber sido endémicas en la Audiencia y en particular en Guayaquil, siendo transmitidas por las rutas comerciales a través de Babahoyo, debido a lo cual en varias ocasiones fue necesario que se cerraran las entradas a las ciudades para evitar el contagio provocado por el tránsito de los comerciantes y de los víveres."
"Además, en Guayaquil parecen haber sido constantes las dolencias de tipo venéreo como sífilis, blenorragia, linfoma venéreo. No sabemos de qué manera pudieron afectar estas enfermedades a la población de la ciudad, como tampoco sabemos con qué recurrencia pudo haberse presentado en Quito, puesto que la información señala a los pobladores del puerto como portadores de ella."


Fin

jueves, 2 de abril de 2020

Historia de las epidemias en el Ecuador. Parte 1

Saludos cordiales

Me permito traerles en esta ocasión un resumen acerca de las principales epidemias y enfermedades que tuvo el país a lo largo de su historia comenzando por aquellas que se presentaron durante el siglo XVIII y que principalmente asolaron a Quito y Guayaquil.
Los extractos que les voy a compartir forman parte del informe de investigación intitulado: "Grandes Enfermedades que asolaron a Quito y Guayaquil durante el siglo XVIII y el rol de la Iglesia frente a este problema." publicado en la ciudad de Quito en mayo del 2012 cuya autoria pertenece al Sr German Rodas:

La ciudad de Quito en el siglo XVIII
"Esta ciudad, ubicada bajo la línea equinoccial y guarnecida en el noroeste por el Cerro y Volcán Pichincha, en el siglo XVIII tenía bajo su jurisdicción y corregimiento, el asiento de Latacunga, la villa de Riobamba, los gobiernos de Macas y Quijos, el asiento de Chimbo, la gobernación de Guayaquil, los corregimientos de las ciudades de Cuenca y Loja, el gobierno de Jaén de Bracamoros, las misiones de Mainas y los Corregimientos de la Villa de Ibarra, así como el asiento de Otavalo, la gobernación de Esmeraldas y sus puertos. El corregimiento de la ciudad en 1754 comprendía 28 pueblos contenidos en las cinco leguas que comprendía su jurisdicción y administración."

Archivo:Plaza principal de Quito, anónimo - siglo XVIII (Museo de ...


El desarrollo de la medicina en Quito durante el siglo XVIII 
"Vale decir que quienes ejercían prácticas medicinales reconocidas por las autoridades fueron solamente los médicos titulados, frailes con algunos conocimientos y clérigos que se encontraban al tanto de la medicina. Ellos curaban a los enfermos, leían libros de medicina y recetaban sangrías o bebidas para ayudarlos a recuperarse."
"Aunque la existencia de médicos fue frecuentemente requerida en las ciudades, se ha descubierto que éstos no fueron suficientes. Como contraparte se ha constatado la permanente existencia de “empíricos”, “curanderos”, “fregadores” y “sangradores”, a los cuales las autoridades exigían presentarse con certificados de estudios, toda vez que muchos de ellos actuaban al margen de las disposiciones del cabildo."

Técnicas Curativas 
"La receta clásica fue la sangría. Se encontraba en el tratamiento a la sangre el mejor método curativo, siempre como “humor pecante” y se precipitaba a sacarla no solo en onzas sino en libras”,30 luego obligaba a los enfermos a una dieta rígida sin concederles alimento por muchas horas y proporcionándoles purgantes de los más “vehementes” al mismo tiempo. Como resultado al tratamiento referido se experimentaban efectos de una extrema debilidad lo que se denominaba en ese momento“pérdida de los espíritus más nobles”. Los informes en el cabildo señalaban que "estos hombres (los curanderos como el señalado) se veían preocupados con este bárbaro furor, sed insaciable y hambre canina de derramar sangre humana".... y por tanto "no deben llamarse médicos sino homicidas".
"Los únicos tratamientos que alcanzaron buenos resultados fueron aquellos en que las enfermedades no revestían el carácter de gravedad y por ello podían ser tratados con purgas y vomitivos, siendo todo lo contrario en caso de infecciones causadas en los partos tanto en mujeres como en recién nacidos, así como en aquellos que sufrían heridas que les ocasionaban la mutilación de sus miembros, y de aquellas causadas por la picadura de bichos o animales infecciosos. "

Las locuras de los matasanos del pasado

Principales enfermedades en la población masculina de Quito en el siglo XVIII

  • Enfermedad47 Descripción y Gravedad48 
  • Evacuaciones (como causa de muerte) 
  • Dolores Espasmo 
  • Almorranas (hemorroides) 
  • Punzadas 
  • Dolores de cabeza 
  • Dolores de nuca 
  • Piernas hinchadas 
  • Incordios (conocidas también como adenitis) 
  • Mal de orina 
  • Empacho (causa de algunas muertes) 
  • Personas hinchadas 
  • Sarnas (enfermedades de la piel) 
  • Pies hinchados 
  • Inválido 
  • Tabardillo y dolor de costado (se presentaba como punzadas y era causa de muerte) 
  • Purgación y llagas Pudo referirse a purgasón, blenorragia o leucorrea causando heridas en la piel

El caso de la viruela y de otras enfermedades de carácter epidémico
"La viruela fue una de las enfermedades que afectó frecuentemente a la población de la Audiencia en el siglo XVIII; sus secuelas fueron largamente reseñadas en libros de la época permitiendo conocer sus estragos, así como en varios documentos de la época".
"Durante el siglo XVIII hubo 14 momentos de presencia de la viruela. Cinco procesos epidémicos en la primera mitad de siglo y los restantes 9 en la segunda mitad. Esta epidemia, como las demás, se encontraban asociadas a hambrunas o sequías generalizadas, lo cual significaba la reproducción de epidemias en ciclos. Como una estrategia a esa situación parece haberse desarrollado la huida hacia lugares apartados y a otras ciudades promoviéndose, de esta manera, la rápida expansión de la enfermedad."
"En el caso de las enfermedades conocidas como de tipo recurrente podemos anotar a las siguientes: “tercianas”, “bubónica”, ataques de “vómito prieto”, fiebres eruptivas, las cuales pudieron ser parte de las pestes que no dejaban tranquilidad a la población. Así mismo aparecieron otras enfermedades consideradas como endémicas: “el pian”, la “leishmaniasis”, “tripanosomiasis americanacámaras de sangraparasitosis”, “tuberculosis”, e infecciones broncopulmonares, el dolor de costado, el paludismo, así como la “alfombrilla” (sarampión), y el “garrotillo” (difteria laringea), causantes frecuentes de muerte, por todo lo cual bien podemos deducir que también estas enfermedades, sin tener visos de gran afectación sobre la población, deben, en todo caso, ser consideradas apenas por debajo de aquellas a las que hemos definido como de gran afectación a la población. Si bien no produjeron muertes, varias de ellas, en cambio, estuvieron presentes en la vida de la población impidiendo su desenvolvimiento normal."
"Entre las enfermedades que afectaron a los niños se puede nombrar al tétano umbilical (mal de siete días), "garrotillo" (crub o difteria laríngea), rubiola, escarlatina, varicela, variloides, alastrim y todas las formas de difteria. Madero señala que esa enfermedad fue conocida como “alferesía”, aunque sería éste término más apropiado para designar a la epilepsia o enfermedades con estados convulsivos en general."

LAS EPIDEMIAS DE VIRUELA Y TIFO EN EL SIGLO XVIII

continuará.....

lunes, 30 de marzo de 2020

La gripe española en Ecuador

Saludos a todos

En esta ocasión, me he permitido "hurgar" en la historia de país para saber como fue la respuesta y accionar de nuestros gobernantes y dirigentes durante la pandemia de la "gripe española" de 1918. En ese "trasegar" de información, tuve la suerte de encontrarme con el informe de investigación intitulado: Historia de la "gripe española"que llegó a Quito en 1918 cuyo autor es el Sr German Alfredo Rodas Chaves y que reposa en el archivo de la Universidad Andina Simon Bolivar- Ecuador, del cual me permití extraer algunos párrafos y ponerlos a su consideración:

Ecuador en el año 1918....
"Este periodo estuvo dado por la segunda administración de Leonidas Plaza ocurrida entre 1912-1916 y de Alfredo Baquerizo Moreno, colaborador cercano de Plaza en su administración y quien gobernó al país entre el 1 de septiembre de 1916 al 31 de agosto de 1920. Se caracterizó por  un cese de confrontaciones con la Iglesia a cambio de estabilizar ciertas reformas que, finalmente, no modificaron los contextos estructurales del Ecuador; se buscó un consenso con las oligarquías en el marco de concesiones al latifundismo serrano y de un proceso de entrega del poder político a la banca guayaquileña, especialmente al banco Comercial y Agrícola"

La gripe española llega al país...
"En la primera quincena del mes de Octubre de 1918, aparecieron en el país datos e informaciones de prensa que dieron cuenta del brote, en varias partes del mundo -y en países de nuestra región- de la pandemia llamada “gripe española”; se comentó de sus terribles efectos y se hizo referencia de los países a los cuales había invadido en medio de la guerra; también se informó que varios países latinoamericanos se hallaban ya afectados por la gripe."

"El jueves 24 de octubre de 1918, el diario “El Día” en su primera página titula: “Gran epidemia asoladora visita ambos continentes. Inminente peligro para el Ecuador”. De otro lado la reseña periodística informó que en Río de Janeiro existieron al menos quinientos mil casos de contagio con un número de cincuenta personas muertas por día."

"En la misma fecha el diario “El Telégrafo” publicó una entrevista al médico Luis Cornejo Gómez, acerca de las características de la “peste gripal”. El entrevistado se refirió a la presencia de la gripe en varios países sudamericanos y señaló: “que la gripe llegará al Ecuador y que los Municipios deben estar preparados frente a este inminente problema de salud”

"El 25 de octubre el Ministro José María Ayora, envió una comunicación al Decano de la Facultad de Medicina -se trataba de Isidro Ayora,  hermano del Ministro y quien a la fecha también ejerció las funciones de Concejal de Quito- solicitándole “que en la reunión de la Facultad de Medicina que debe tratar acerca de las medidas que deben emplearse para combatir la fiebre tifoidea en la capital…el gobierno aprovecha de la oportunidad para pedir a usted que en dicha reunión se trate también sobre las medidas que deben adoptarse para impedir la terrible epidemia de la gripe (...).

"Los médicos que fueron designados para combatir la epidemia gripal fueron personajes de enorme significación en el mundo académico; se trató de los doctores Isidro Ayora Cueva,  Luis Dávila y Aurelio Mosquera Narváez, este último docente universitario y concejal de Quito."


"Con la finalidad de facilitar la tarea de los médicos, la ciudad de Quito fue dividida en ocho zonas, cada una de ellas, bajo la responsabilidad de un médico, los cuales tendrían la facultad de usar el contingente de otros médicos residentes en la ciudad, egresados o estudiantes de niveles superiores de la Facultad de Medicina. Para lograr lo anteriormente señalado, se dictaminó que los médicos residentes en la ciudad de Quito tendrían que identificar su vivienda con una bandera de un metro de largo por sesenta de ancho de color blanco y con una cruz roja en el centro."

"A fin de que la ciudadanía pudiera consultar a los médicos con facilidad, en el caso de que requirieran de su ayuda, se estableció adicionalmente, que todos los médicos de la ciudad prestarían servicios de asistencia, sin cobrar por sus servicios. En las calles todo médico quedó obligado a llevar la escarapela visible de la Facultad de Medicina con el fin de ser distinguidos con facilidad...."

"El aparecimiento de los primeros casos de gripe en Guayaquil, correspondieron el 6 de diciembre de 1918. Una vez que hizo presencia la gripe en el Puerto de Guayaquil, la alarma en la ciudadanía fue enorme, tanto así que la población comenzó a concurrir a los hospitales de la ciudad frente a cualquier síntoma parecido a dicha gripe -por ejemplo resfriados comunes y benignos- generando niveles de pánico en la comunidad propios de estos acontecimientos, lo cual demandó que este estado de alarma fuera comentado en la prensa local con el consiguiente pedido de tranquilidad a la población"


"Las primeras informaciones de los casos de “gripe española” en el puerto los refirió el diario “El Comercio”; el mismo diario informó cinco días después, el 18 de diciembre, que la gripe había aparecido ya en Quito, de manera concreta en una fábrica de tejido de Sangolquí.
La epidemia una vez que arribó a Quito obligó a algunas acciones: “en esa misma fecha se ordenó la clausura de las escuelas y colegios de la capital y se empezó a poner en práctica todo el plan de campaña acordado anteriormente por el Gobierno, la junta de Beneficencia, la Municipalidad y la Sanidad”.


"El informe final, de julio de 1918 a junio de 1919, que fuera entregado al Ministro de lo Interior y Sanidad, así como a la Dirección de Sanidad por parte de la Subdirección de Sanidad de Pichincha,  reportó que entre 1918 y 1919 hubo 15.070 casos de gripe en la ciudad de gripe, más 43 provenientes del campo, en ese mismo periodo, y por la misma enfermedad, se produjeron 185 defunciones."

"Finalmente y si tratara de poner una fecha de cierre de la presencia epidémica de la gripe en Quito, podría señalar que el 17 de enero de 1918 fue un momento de corte para la presencia de la gripe en su expresión de epidemia".

domingo, 29 de marzo de 2020

Voces del pasado que hacen eco en el presente. Memorias de una pandemia




Saludos nuevamente.


Hoy les traigo algunas crónicas escritas allá por el año 1918 a propósito de la pandemia de la mal llamada "gripe española". Pese a que ya han pasado mas de 100 años y las circunstancias en las que se produjo esa enfermedad son diferentes a la actual (recordar que el mundo estaba saliendo de la Primera Guerra Mundial), las voces y los contextos no dejan de retumbar y de manera escalofriante atraviesa por cada uno de nuestros sentidos cuando nos dedicamos a la triste tarea de encontrar las similitudes de aquella lejana epidemia con nuestra situación actual.




Les comparto los extractos de algunos pasajes de interés tomados del portal Infobae y de la BBC (edición digital):

Gripe española, la crisis detrás de la gran pandemia del siglo XX ...



A propósito de lo que describió un soldado apostado en un campo militar en Arkansas en 1918: 

"Los ojos arden, como si dos hornallas se hubieran instalado en la córnea. El dolor de cabeza es abrumador, tan desesperante que, de existir la opción, más de uno se la hubiera arrancado. Parece una fulminante lección de anatomía: se tiene conciencia de cada una de las partes de su cuerpo: todas duelen" 




La descripción del médico la sintetizaba así: 

"Fiebre muy alta. Prolongados ataques de tos. Escalofríos permanentes y transpiración. La alta temperatura los hace delirar. Lo que el paciente no puede ver es el color de su cara. Las mejillas ya no se sonrojan. Los labios adquirieron un violeta amarronado. La piel adoptó un tono grisáceo, como si fuera una señal inequívoca de que la vida de esa persona se desvanece. Los pies se tornan negros. Y el aire falta. Primero, la respiración rápida, trabajosa. Después un ahogo permanente. Esa metamorfosis se producía en pocas horas, no más de un día. Y todos los cuadros -miles, millones- se parecían. Se agravaban a velocidades inusitadas. Y daba la sensación que esa enfermedad era imparable, que nadie podría escaparse de ella, que todos se contagiarían."


El olor de esas muertes era indescriptible”: la tragedia de la ...



La escritora Katherine Ann Porter logró sobrevivir pese a haberse contagiado y a haber estado internada en grave estado. Su novio murió. En su novela Pálido caballo, pálido jinete escribió: “Todos los teatros, los negocios y los restaurantes estaban cerrados. Las calles sólo estaban llenas de funerales durante el día y de ambulancias durante la noche”. 

La segunda ola fue la que provocó el mayor número de víctimas. Aumentó su poder de contagio y los pacientes empeoraban en cuestión de horas. Un médico militar norteamericano escribió sobre su experiencia en Boston: “Llegaban con un cuadro de gripe intenso pero normal y se transformaba muy rápido en una neumonía de una ferocidad nunca vista. A las pocas horas el cambio era estremecedor. En la cara sólo había piel pegada a sus huesos, casi sin color. La cianosis se extendía desde las orejas al resto del rostro. Se hacía difícil distinguir a los blancos de los negros. Era horrible. En cuestión de horas luchaban para no morir sofocados. Sólo en nuestro campamento había unas 100 muertes diarias”. 




La BBC describe esta dramática situación de la siguiente manera: 



Olor a muerte 


"Las implacables procesiones de cadáveres por las calles eran un espectáculo que un hombre de Stepney, en el este de Londres, nunca podrá olvidar. 
"Las funerarias no podían hacer los ataúdes lo suficientemente rápido y mucho menos pulirlos", escribió el 16 de mayo de 1973. "Los cuerpos cambiaban de color tan rápido después de la muerte que tuvieron que atornillarlos mientras esperaban el entierro". 
"Los sepultureros trabajaban desde el amanecer hasta el atardecer, los siete días de la semana, para sobrellevarlo. El olor de esas muertes era indescriptible".



Tumbas de soldados americanos contagiados por la gripe.






Y continua la descripción 

La gripe española también le provocó a algunas personas una psicosis que podía llevar a asesinatos y suicidios. Los informes periodísticos detallan algunas de estas muertes, que los tribunales atribuyeron al "delirio durante la influenza". 
Un hombre que estaba en la Fuerza Aérea Real en Blandford Camp en Dorset escribió: "Un bosque pequeño cerca del campamento se apodó 'el bosque de los suicidios' debido a la cantidad de hombres que tenían gripe y se suicidaban allí". 


"La gripe parecía dejar a las personas con la mente perturbada", relató. 
Un panadero de Norfolk golpeó a su esposa y dos hijos hasta la muerte antes de ahorcarse, según informó el Hartlepool Northern Daily Mail el 6 de noviembre de 1918. 

"Sitch fue atacado por la enfermedad la semana pasada y se obligó a toda la familia a permanecer en sus camas", relató el periódico. 


"Ayer por la mañana un vecino descubrió el cadáver de Sitch colgando de una soga en el dormitorio y luego encontraron a su esposa e hijos muertos a golpes en otra habitación".

sábado, 28 de marzo de 2020

A propósito de la epidemia del coronavirus en el Ecuador



Saludos cordiales a todos

En vista le hechos que están aconteciendo en nuestro país respecto a esta pandemia por coronavirus y las graves consecuencias materiales y humanas que está provocando particularmente en la sociedad ecuatoriana, me permito compartirles un extracto de la publicación realizada en el diario el Universo de la ciudad de Guayaquil del día 28 de marzo del 2020, donde se hace una reseña de como se controló la epidemia de fiebre amarilla del año 1842. Dejo a su criterio si estas recomendaciones son aplicables a nuestra actualidad:

Vicente Rocafuerte, el líder

PRIMERAS CONSTITUCIONES DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR: CONSTITUCIÓN ...


Las autoridades de la provincia del Guayas, encabezada por el gobernador, Vicente Rocafuerte, afrontaron con firmeza la epidemia para evitar su propagación. Rocafuerte ordenó la construcción de un hospital especial para atender a los afectados por la fiebre, dictó un reglamento de higiene que contenía los siguientes puntos:

  • Secar los pantanos, que forman el Estero Salado.
  • Poner lavaderos públicos en el río, para que no se lave la ropa en casa y se conserven los patios limpios y secos.
  • Limpiar los esteros.
  • Prohibir el establecimiento de alambiques en la ciudad.
  • Arreglar el sistema de letrinas.
  • Asear las calles de la ciudad.
  • Crear un nuevo panteón.
  • Crear una policía militar disciplinada para poner orden y hacer cumplir las disposiciones sanitarias.
  • Poner fuente en la ciudad para dar agua pura y buena a los pobres y no exponerlos a beber agua salada
  • Rocafuerte también se encargaría de evitar que la ciudad no quedara desabastecida de alimentos y medicinas básicas, además castigó con el fusilamiento a los especuladores.










Fuente: Memorial sobre la epidemia de la fiebre amarilla en Guayaquil, de Francisco Mariano Miranda

sábado, 6 de enero de 2018

Del estetoscopio al primer trasplante cardiaco


Saludos cordiales, aprovecho para desearles un feliz año 2018 y les agradezco por su gentil compañía en este espacio.

En esta ocasión  me permito dirigirme hacia ustedes con un par de  remembranzas históricas y que coinciden con el 50 aniversario del primer trasplante cardiaco ocurrido en el año de 1967 en el Groote Schuur Hospital por el Dr Christian Barnard
En el  año 1820 Rene Theophile Hyacinthe Laënnec concibió por primera vez uno de los elementos que ha acompañado el quehacer de los médicos durante casi 200 años y que a pesar de los grandes avances tecnológicos se hace imposible imaginar al obituario médico sin la compañía de ese enigmático elemento.
El estetoscopio permitió por primera vez acercar a los oídos del médico los ruidos que producían los diferentes órganos del cuerpo humano los cuales se constituyeron en una verdadera “orquesta” cuya partitura estaba pronta a ser descifrada.
No obstante y que a mi modo de ver, el que conseguiría cerrar esta magnánima obra, con un monumental obertura dedicada a toda la humanidad es el célebre cirujano Dr Christiaan Barnard, quien en el año de 1967, supo interpretar de la mejor manera la “partitura cardiaca” y lo llevó a conseguir uno de los mayores hitos de la medicina  como fue la consecución del primer trasplante cardiaco.

Dejo a consideración de ustedes esta serie de artículos en los cuales, se rememora dos hechos trascendentales de la historia de la medicina, y que por su importancia deberían servir de catapulta a las nuevas generaciones de médicos a buscar nuevos conocimientos pero que por degracia  nos vemos amenazados por una implacable “burocratización” del sistema de salud el cual avanza implacable en su objetivo de "desaparecer" para siempre a los nuevos Laënnec o Barnard y simplemente formar generaciones de “recetadores” que cumplan una determinada agenda marcada por el decadente sistema de salud en el cual actualmente nos vemos envueltos. 


Bibliografía recomendada:
  1. doi:10.1093/eurheartj/ehx697
  2. doi:10.1093/eurheartj/ehx696
  3. DOI: 10.1161/CIRCULATIONAHA.117.029753
  4. doi:10.1093/eurheartj/ehx694
  5. doi.org/10.1016/j.ijcard.2017.09.013